Muchos de nosotros -o los argentinos- sabremos del quilombo que venimos viviendo en nuestro país, en los debates y protestas por las medidas que estipulaban por decreto que las retenciones iban a ser móviles con un máximo del 45 por ciento.
Después de cortes, protestas y desabastecimiento se elevó a consideración del poder legislativo de parte de uno de los movimientos más inteligentes (aun con el resultado puesto, pero obviando la parafernalia posterior) de parte de la presidencia, con la que no concordé nunca salvo en eso.

Anoche daban por hecho que la 125 iba a ser aceptada por compras, y salieron a decir que “esto no es democracia”. Hoy me levanté con la noticia de que Cobos (vicepresidente de la nación, presidente del senado) desempató a favor de no aceptarla tirando un “que la historia me juzgue”.
Yo también hubiera votado en contra. Esta ley no sirve, pero tampoco sirve nuestra educación democrática. Si ganamos, definitivamente “era el camino”. Si perdemos, “están todos comprados”. Si es gente que me sigue, “si esto no es el pueblo, el pueblo dónde está”… si van en mi contra, es “gente que fue por un pancho y una coca”.
Hoy escuché cosas como “ganó el campo, ¡VAMOS ARGENTINA”. ¿Saben que fue un debate, no? Digamos, una legitimación. ¿Fueron en contra? Para el gobierno da igual, la 125 es un decreto. NO necesita legitimación, lamentablemente. Espero que el gobierno haga un ejercicio de tolerancia y escuche, pero quedémonos tranquilos que puede ser irrelevante. ¿Qué carajo hacemos gritando como en el mundial?
La 125 hasta el momento sigue vigente, no se movió un milímetro. Espero que con este debate la presidencia considere la derogación, más por madurez política que por razonamiento empírico. Pero ¿y si comenzamos a mirar la realidad y a trabajar para que este desempate legislativo tenga algún sentido?
En esto perdimos todos, y va más allá de aprobarla o no porque estoy conforme con que no salga como si nada. Somos una sociedad en plena pubertad política, vemos todos en términos infantiles. Pero ¡DALE! ¡VAMOS QUE GANÓ EL CAMPO!















Bueno, cuando escribo ésto ya está derogada…
Pero al margen, comparto totalmente el asunto de nuestra educación democrática. Como no nos gusta perder, el que nos hizo perder está pago, es un sorete y merece morir.
A mi incluso me llegaron 3 mails diferentes de 3 distintos “senadores” (era basicamente el mismo mail pero con el nombre cambiado), diciendo que estaba todo arreglado, que les habían pagado no se cuanta plata a no se quienes, y que ellos se estaban yendo del país, y qué se yo…
Obviamente, si Cobos decía “SI”, ese mail iba a ser una prueba irrefutable de la corrupción. Hoy es un chamuyo más que llegó por mail.
Es que es esa la sensación que me da, exactamente esa… como que no hay p* que le venga bien a esta sociedad (no había ninguna manera de decirlo distinta a esa y que cause el mismo efecto).
A veces me pasa que pensando un poco, dudo de que esto no sea una gran comedia como Los Simpsons.