El director general de una empresa manda a llamar a uno de sus empleados a su oficina y con gran ceremonia le anuncia:
- Williams, he decidido nombrarlo gerente de la planta.
- Caramba, ¡gracias jefe! ¿Qué tengo que hacer?
- Solo encárguese de regarla todos los días - contestó el director.Especial de humor 2008 - Revista selecciones














